









Una vez que el huevo estaba encima
de la pila, encendí la pila, y 
madera y piedra del nether lo 
envolvieron en llamas. Luego de
esperar un corto tiempo no ocurrió
nada, lo siguiente en lo que pense
fue en quitar el huevo y buscar 
otro método que nos permitiese 
poder

incubar el huevo, pero luego
recordé que los dragones son grandes
criaturas que requieren una gran 
cantidad de energía. Deciendo no
apresurarme, deje que el huevo
estuviese en el estanque por 
tres días.

Mi decisión fue muy exitosa!
El huevo del dragón se incubó y yo
ahora estoy en posesión de un joven
dragón. Tendré que escribir
otra entrada en otro momento
para describir mis experiencias con
este nuevo amigo.